El Milagro Coreano – Ejemplo de Desarrollo Sostenible

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En muchas ocasiones hemos oído hablar o hemos leído acerca del denominado “Milagro Coreano”, es decir, el “Milagro de Corea del Sur”. Pues bien, en esta entrega, y siempre animados por un espíritu académico, vamos a explicar de manera sucinta y sencilla en qué consistió este fenómeno económico acontecido en la República de Corea, mejor conocida como Corea del Sur.

Historia contemporánea de la República de Corea

La historia coreana reciente se inicia con la invasión en el año 1910 de las fuerzas militares japonesas, que convierte a Corea en una colonia de Japón. Esta colonización culmina en el año de 1945, con la derrota de Japón en el contexto de la Segunda Guerra Mundial.

Como consecuencia de la Guerra Fría que sobrevino luego de la Segunda Guerra Mundial, Corea fue dividida a partir del paralelo 38 en dos territorios, el del norte controlado por la Unión Soviética y el del sur por los Estados Unidos de América, generando esto dos estados independientes entre sí, y con dos filosofías políticas diametralmente opuestas. Así nace Corea del Norte, controlada por los soviéticos; y Corea del Sur, por los norteamericanos. Sus nombres oficiales son República Popular Democrática de Corea (Corea del Norte) y República de Corea (Corea del Sur).

Posteriormente, y como resultado de la declaratoria de independencia de cada país, se produce entre los años de 1950 y 1953 la Guerra de Corea, donde fundamentalmente el norte, apoyado por la República Popular China y la Unión Soviética invadió y devastó el sur, respaldado por los Estados Unidos, quedando la ciudad de Seul, Capital de Corea del Sur en total ruina, incluyendo el Palacio Real, el cual fue convertido en cenizas.

Con la intervención de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se firma un armisticio en el año de 1953 que restaura la frontera entre las Coreas, próximo al Paralelo 38, creándose una zona desmilitarizada que consiste de una franja de 4 kilómetros de ancho entre ambos países.

El relato de esta etapa histórica de la vida de la República de Corea nos permitirá comprender mejor las decisiones políticas, sociales y económicas que se tuvieron que adoptar para convertir a la República de Corea de hoy en una potencia tecnológica y económica.

La situación de Corea en los años 50 estuvo matizada por: (1) Situación traumática motivada por la condición de colonia japonesa desde el 1910 hasta el 1945; y (2) La Guerra de Corea, 1950-1953, que provocó cientos de miles de muertes y la destrucción total del aparato productivo y agrícola.

A este deprimente escenario de los años 50 se le agregaron factores intrínsecos del territorio y el pueblo coreano: (1) Muy pocos recursos naturales; (2) Un 70% del territorio de Corea del Sur es montañoso; y (3) Muy bajo nivel de educación de la población.

La situación era tan deprimente que el propio General Douglas MacCarthur llegó a decir, citamos: “Será un milagro si el mundo ve a este país levantarse antes de cien años”.

La estrategia aplicada por el gobierno y el pueblo coreano consistió en combinar tres factores:

  1. Educación, traducido en capital humano.
  2. Ciencia y tecnología, creando conocimientos.
  3. Visión, enfocada en el desarrollo económico.

La estructuración de la economía y el aparato económico coreano se organizó de la manera siguiente:

  1. Inducción de capital foráneo, ya sea por medio de préstamos o donaciones.
  2. Aplicación de este capital de trabajo para importar: bienes de capital, materias primas y tecnología extranjera.
  3. Estos insumos fueron aplicados a las empresas privadas, asistidas por una fuerza de trabajo bien educada y entrenada, y desarrollo tecnológico.
  4. El gobierno participó aportando capital, dando apoyo fiscal y velando por el uso correcto de las inversiones y bienes producidos.
  5. Todo esto se tradujo en un incremento de las exportaciones de productos manufacturados, los cuales contribuyeron de manera continua al crecimiento económico y bienestar de las empresas y sus trabajadores. Además de una política de mano férrea contra la corrupción pública y privada.

Como visión estratégica se creó un Plan de Desarrollo Económico Quinquenal, en siete pasos, con metas específicas de crecimiento del Producto Interno Bruto, desde el año de 1962 hasta el año de 1996, creando un PIB promedio de 7.0% en el período señalado.

Para lograr los objetivos trazados en el Plan de Desarrollo Quinquenal, citado con anterioridad, el gobierno de Corea del Sur trazó la siguiente estrategia:

Plan de Desarrollo Económico, Primera y Segunda Etapas, abarcando los períodos 1962-1966, y 1967-1971, con una política definida de promover un rápido desarrollo industrial, y sustentando esta política con la fundación de las siguientes instituciones de ciencia y tecnología, es decir, centros de investigación, desarrollo e innovación:

  • Instituto Coreano de Ciencia y Tecnología, KIST (Korea Institute of Science and Technology), fundado en el año de 1966.
  • Ministerio de Ciencia y Tecnologia, MOST (Ministry of Science and Technology), fundado en el año de 1967.
  • Instituto Coreano Avanzado de Ciencia y Tecnología, KAIST (Korea Advanced Science and Technology Institute), fundado en el año de 1971.

En la Tercera Etapa del Plan de Desarrollo Económico, que abarcó el período 1972-1976, su política se enfocó en desarrollar industrias pesadas y químicas, todo esto apoyado por el Instituto de Investigación Gubernamental, GRI (Government-funded Research Institute), quien proveyó los fondos requeridos para lograr estos objetivos, además de fiscalizar de manera estricta el uso de los mismos.

Como resultado de estas acertadas políticas desarrollistas, se logró el gran milagro coreano, en tan solo cincuenta años, como mostraremos a continuación:

Debido también al nuevo rumbo dado a la economía a través de la inyección de capital, la capacitación del recurso humano y el desarrollo de las ciencias y las tecnologías, el modelo de exportación cambió radicalmente, como se muestra a continuación:

El siguiente cuadro comparativo muestra los principales indicadores asociados con las inversiones en investigación y desarrollo en los países más desarrollados en el año 2013:

Como se ha podido observar, la República de Corea (Corea del Sur) en el año de 1953 habría de emerger de una cruenta guerra que destruyó toda su estructura industrial, agrícola, escolar, habitacional e institucional, y que en apenas cuarenta y tres (43) años logra situarse en el sexto lugar, en términos de ciencia y tecnología, entre las naciones más desarrolladas del mundo. Eso es lo que se conoce como el “Milagro Coreano”.

No obstante, el real milagro coreano consistió en concitar la voluntad y deseo de desarrollo del gobierno, el sector privado nacional y la inversión extranjera, mediante la aplicación de políticas acertadas en los órdenes de la educación, la industrialización y la investigación, con sus consecuentes resultados de desarrollo, innovación, creación de productos y su comercialización.

La enseñanza detrás de la descrita transformación de la economía de la República de Corea, basada en la educación, investigación, innovación, desarrollo de productos y su comercialización, estriba en que la República Dominicana posee en la actualidad mejores condiciones potenciales de desarrollo de las que tenía Corea del Sur en el año de 1953, en términos de capital humano, condición territorial y recursos naturales. ¿Qué nos falta?

Una receta para lograr niveles de desarrollo similares a los de la República de Corea sería la siguiente:

  1. Fomentar la investigación, innovación, desarrollo de productos y comercialización de los mismos a nivel nacional e internacional. Para lograr este objetivo es determinante la creación de un “Ecosistemas de Investigación e Innovación”, constituido por Universidades, Centros Tecnológicos Especializados, Centros de investigación y Centros de Emprendimiento.
  2. Incrementar el presupuesto nacional para investigación y desarrollo.
  3. Fortalecer el sistema legal de protección a la propiedad intelectual.
  4. Contrarrestar la continua desintegración de la sociedad nacional, traducida en una reducción de los niveles de delincuencia e incremento de la confianza y seguridad ciudadana.
  5. Fomentar recursos humanos altamente calificados, en los niveles de institutos tecnologicos especializados, y profesionales con grados de Maestria y Doctorado para fines de incubar la investigación, innovación y desarrollo de productos.
  6. Finalmente, crear una visión nacional de liderazgo que permita conjugar los esfuerzos dispersos de las universidades, centros de investigación, centros de emprendimiento y empresas privadas.

 

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Ing. Francisco H. Núñez Ramírez
El autor es Ingeniero Mecánico-Electricista, honor “Magna Cum Laude”, egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Santo Domingo, República Dominicana. Maestría en Ingeniería de Potencia Eléctrica del Rensselaer Polytechnic Institute, de Troy, New York, USA. Consultor en el sector energía y Decano de la Facultad de Ingeniería e Informática de la Universidad APEC (www.unapec.edu.do). Autor de los libros “Componentes Eléctricos de Potencia de las Centrales Termoeléctricas a Vapor” y “Centrales de Generación y Subestaciones Eléctricas”.

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